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Miscelánea

“Todas las familias felices se parecen, pero las infelices lo son cada una a su manera”.

“Todas las familias felices se parecen unas a otras; pero cada familia infeliz tiene un motivo especial para sentirse desgraciada”.

“Todas las familias felices se parecen unas a otras, pero cada familia infeliz lo es a su manera.”

Si no lo reconoce, enhorabuena: puede leer por primera vez Ana Karenina. Quizá muy recomendable Tolstoi en unos tiempos como estos. Algunos libros excepcionales tienen comienzos que quedan grabados en nuestra mente. Y si no lo hacen, las lecturas posteriores nos harán recordarlos. Al final se labran en el alma, como los versos preferidos.

Tres maneras de traducir una frase. Tres, de entre otras, aunque en su momento se escribió sólo de una forma. Все счастливые семьи похожи друг на друга, каждая несчастливая семья несчастлива по-своему. ¿Cuánto tiempo habrán dedicado los traductores a esta frase? ¿Se habrán acostado con los ojos hinchados y los habrán cerrado para estrujarse el cerebro intentando ponderar la manera más fiel, más eficaz, más correcta, menos alienada de traducirlo? Seguramente, al menos algunos de ellos, sí. El trabajo la abogada puede ser así. Cuando se trabaja para otra persona, para el cliente, y los efectos recaerán también sobre terceros (en Derecho de Familia, principalmente los hijos) una se vuelve especialmente exigente consigo misma. Por eso importa cada mínimo detalle, el énfasis en una cosa u otra, las conclusiones ajustadas a los tiempos de cada tribunal. Todo bien pensado, medido, ensayado y calculado.